Nuestra Historia


El territorio que hoy conforma el Resguardo Indígena de Canoas estuvo desde finales del siglo XIX en manos de las familias Arboleda y Gaviria, que hacia 1890 explotaban el oro de estas montañas y más tarde establecieron la cría de ganado. Las primeras familias nasa asentadas aquí —los Menza, Muñoz, Viscué, Ulcué, Valencia, Escué, Ramos, Calambás, Collazos, Guejia y Corpus— habían llegado desde Jambaló, Toribío y Caldono.

En 1940 los hacendados impusieron el terraje: veinticuatro jornales al año como pago por habitar la tierra de los mayores. Para 1950 apenas unas veinte familias nasa vivían en Canoas. Con la muerte de los propietarios y el paso de las haciendas a manos de secuestres y abogados, algunos comuneros alcanzaron a comprar pequeñas porciones de tierra como particulares, sin que se reconociera el trabajo de generaciones.

El cambio empezó en 1960, cuando el conocimiento de la Ley 89 de 1890 permitió a las comunidades organizarse y conocer sus derechos. En 1971 nació la organización en La Susana, Tacueyó, en los tiempos del CRIC, con una plataforma clara: recuperación de tierras y no pago de terraje. Existía entonces un cabildo en La Vetica, pequeño y aliado con los blancos, que no representaba a la comunidad; por eso hubo que formar cabildo propio. En 1973 fue elegido Gobernador el señor Francisco Fernández.

Las recuperaciones comenzaron por La Vetica y siguieron con California o Andreíta, la primera finca efectivamente recuperada. El intento sobre Santana fracasó y muchos compañeros recuperadores quedaron presos. Vinieron después El Parnaso y La Fortaleza, y en 1983 El Águila, hoy vereda El Cóndor. Dentro de la propia comunidad hubo división: a quienes recuperaban se les decía “roba tierras”, aunque más tarde quienes criticaban también recibieron tierra.

Entre 1985 y 2000 el Cabildo recibió las fincas recuperadas: El Alba y Varsovia en febrero de 1985, La Fortaleza ese mismo año, El Águila en 1989, Vilachí en noviembre de 1992, San Diego y El Carmen en 1993, y Los Alpes en diciembre de 2000, esta última adquirida con recursos de la reparación por la masacre del Nilo. El Resguardo quedó legalmente constituido mediante la Resolución No. 04 del 24 de mayo de 1996 y ampliado por la Resolución No. 03 del 22 de julio de 2003, con una nueva ampliación en 2002. Hoy el Cabildo, conformado por 36 comuneros representantes de cada vereda, ejerce autoridad tradicional guiado por el wêt wêt fxi’zenxi — el buen vivir.

OUR MISSION

Un Territorio Vivo Que No Se Fracciona

El Resguardo se extiende sobre la vertiente occidental de la Cordillera Central, en el norte del Cauca, entre los 1.050 y los 2.500 metros sobre el nivel del mar

El territorio de resguardo está conformado por 13 sectores y 23 fincas que suman 928 hectáreas, dispersas dentro de un territorio ancestral mucho más amplio. Aunque los títulos estén fraccionados, la cosmovisión nasa entiende el territorio como algo vivo e integral: los mojones espirituales, los nacimientos de agua y las zonas de reserva pertenecen a la comunidad. El Cerro de Munchique, a 2.635 metros, es el baluarte donde habitan los espíritus y de donde nacen las aguas que abastecen a las veredas y al municipio de Santander de Quilichao.

31

Veredas

9647

Comuneros

7040

Territorio Ancestarl

Programas al Servicio de la Comunidad

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Salud – SISPI

En la cosmovisión nasa no existe una palabra equivalente a “salud”. La reflexión de los mayores la ha definido como “un proceso dinámico de equilibrio y armonía integral entre los seres de la

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Educación

La educación ha sido desde el principio uno de los sueños del Resguardo. Después de la recuperación de tierras, la prioridad fue formar a las nuevas generaciones en una educación acorde a la

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Semillas de Vida

Los niños y niñas son las semillas del pueblo Nasa. Este programa acompaña la primera infancia articulando a las madres dadoras de vida, los hogares infantiles y las unidades del programa, de manera

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Territorio y Ambiente

Los espacios de vida son esenciales para la pervivencia del pueblo Nasa. El Cerro de Munchique es el baluarte de esta comunidad: allí habitan los espíritus, de allí nace el agua que sostiene

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